Un siniestro marítimo no es solo una noticia en los medios o un parte en la aseguradora. Es un rompecabezas técnico, humano y legal que debe ser reconstruido pieza a pieza —a veces en medio del barro, el agua salada, el viento o la presión de las partes implicadas. La investigación de campo es el alma del peritaje naval. Sin ella, el informe se convierte en especulación. Con ella…