En tierra, si chocas tu coche por no respetar un stop, la responsabilidad es clara. En el mar… no siempre lo es. Un capitán puede cometer un error de maniobra, un oficial puede equivocarse en la lectura de la carta, un timonel puede girar el timón un segundo tarde… y aun así, no ser considerado legalmente responsable. ¿Por qué? Porque el Derecho Marítimo reconoce algo único: la culpa…